DIA 29.
     
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DIA 29.

   
 
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LOS FEDERALES CONTRA ATACAN.- SE COMBATE DENTRO DE LA CIUDAD.-EL GRAL. ROBLES RESULTA HERIDO.- ES DETENIDA UNA COLUMNA DE REFUERZO.- LOS GRALES. ORTEGA Y HERNANDEZ MARCHAN SOBRE SAN PEDRO DE LAS COLONIAS.- LOS GRALES. URBINA Y J. RODRIGUEZ ATACAN EL CENTRO COMERCIAL DE TORREON.--ASALTO GENERAL EN PLENO DIA.--LOS FEDERALES EN SUS PUESTOS.
A las tres de la mañana nuestras fuerzas de la derecha han tomado los fuertes de Santa Rosa y Calabazas y las alturas del Cañón del Huarache. En Calabazas, los nuestros inutilizan dos cañones de montaña, capturados al enemigo. El General Contreras resulta herido en la cara durante uno de los asaltos; pero afortunadamente la herida no reviste importancia. Entre muertos y heridos perdimos como 60 hombres.
A las 5 de la mañana, el enemigo, en formidable contra-ataque, logra recuperar los fuertes y las alturas, situados aquellos en la margen derecha del Nazas, haciendo retroceder a nuestras fuerzas hasta San Carlos, sobre la línea del Internacional, que va a la capital de Durango. La artillería constitucionalista al mando directo del Coronel García Santibáñez, protege desde Ciudad Lerdo la retirada de nuestras fuerzas; y con buen éxito cañonea los fuertes de los contrarios. Una metralla venida del campamento federal, hiere a dos de nuestros oficiales de artillería.
A las 7 de la mañana una fuerza enemiga, como de dos mil hombres, intenta escapar por el Cañón del Huarache, desplegando una numerosa trapa de caballería, seguida de dos trenes. El empuje vigoroso de nuestros soldados los obliga a retroceder violentamente hacia el centro de la ciudad atacada. El combate se generaliza a las 8 de la mañana por nuestras alas derecha e izquierda.
Una hora después las fuerzas de la izquierda, al mando de los Generales Herrera, Robles y Benavides, atacan por el rumbo del Oriente y logran entrar hasta la Alameda de Torreón. Se apoderan de dos cuarteles enemigos, y luego retroceden un poco al sur de la Alameda con el objeto de sostener sus posiciones. Se comunican luego con el Cuartel General insinuando la conveniencia de que nuestra artillería bombardee a Torreón apoyando a la izquierda y que el centro de la División entre al combate. Durante la lucha el señor General Robles es herido en un muslo. El General en Jefe ordena que el General Robles se retire del combate y pase al Hospital de Sangre, para que se le presten los auxilios médicos; pero el aguerrido luchador se niega terminantemente a retirarse y sólo se concreta a pedir que vaya un médico a su campamento para que lo atienda. A pesar de la hemorragia sufrida y de la insistencia del señor General Villa, no abandona la línea de fuego y continúa dirigiendo las operaciones de su Brigada.

Las fuerzas de la izquierda capturan sesenta y cinco acémilas de la artillería enemiga.

Se recibe una nota del Coronel Toribio V. de los Santos comisionado por el Brigadier Aguirre Benavides para vigilar la línea ferroviaria entre Hipólito y San Pedro, en la que informa lo que sigue: Que el día anterior sostuvo un combate con fuerzas federales que venían en auxilio de Torreón; que logró derrotar al enemigo, haciéndole 15 bajas y 10 prisioneros; y que éstos informan que de Monterrey vienen fuerzas en auxilio de Torreón. Por su parte, el Coronel de los Santos corrobora el dicho de los prisioneros agregando que el enemigo viene en tres trenes y ha llegado a Estación Benavides. El General en Jefe ordena que las Brigadas González Ortega y Hernández en número de dos mil hombres y al mando del señor General Toribio Ortega, salgan rumbo a San Pedro, a detener. el avance del enemigo; también dispone que de los Santos se ponga a las órdenes del señor General Ortega y que bajo su más estrecha responsabilidad, se ocupe de vigilar los movimientos del adversario y de destruir la vía tanto como sea posible.
A las 12 del día las Brigadas Villa y Morelos, comandadas por los Generales Rodríguez y Urbina, emprenden el ataque a Torreón por el centro. Por nuestra parte, la artillería contestando el cañoneo enemigo, y estando bajo el mando directo del señor General Ángeles, hace excelentes disparos sobre los fuertes de la Federación. A la una de la tarde, la batería que estaba en Lerdo a las órdenes del Coronel Santibáñez, recibe órdenes de concentrarse en Gómez Palacio. También se dispone que las fuerzas de la derecha avancen sobre los cerros. En el camino, nuestras fuerzas son cañoneadas desde el cerro de Calabazas, pero afortunadamente no reciben daño alguno y llenas de ánimo continúan avanzando. Un oficial de la Brigada Cuauhtémoc se insubordina y da muerte a un superior, perteneciente al mismo cuerpo. Se le conduce ante el Consejo de Guerra, quien lo juzga sumariamente y lo condena a la última pena. La terrible sentencia se ejecuta sin pérdida de tiempo.
A las 2 de la tarde llega el señor General Contreras a Gómez Palacio, con el fin de recibir auxilios médicos. Como dijimos antes, su estado no inspira temor ninguno.
3 p. m. Nuestras fuerzas de la derecha atacan briosamente los fuertes de Calabazas y el Cañón del Huarache. El enemigo se defiende con ánimo; pero no puede resistir al empuje de nuestros valientes que logran apoderarse del Cerro de Calabazas haciendo doce prisioneros y capturando una ametralladora y quince cajas de parque. A las cuatro de la tarde la artillería constitucionalista inicia un terrible cañoneo sobre los fuertes que aún permanecen en poder del enemigo. Este se desquita bombardeando Ciudad Gómez Palacio, aunque sin obtener resultado alguno. Las Brigadas Villa y Morelos rompen el fuego. El enemigo reconcentra sus fuerzas de los cerros en la Presa del Coyote.
Una hora más tarde toda la línea del centro ataca el frente del enemigo. En este momento el ruido de la fusilería y de tres ametralladoras que entraron en acción, es realmente formidable. El fuerte de Santa Rosa, ya en poder de las tropas constitucionalistas, abre sus fuegos sobre Los fuertes colocados en el cerro de La Cruz y el ataque se generaliza por el, centro y ambos flancos. 6 p.m., Continúa el fuego muy nutrido. Varias granadas que disparan los soldados federales estallan en la Jabonera de Gómez Palacio; pero afortunadamente no nos causan daño alguno. Se observa un nuevo incendio en el centro de Torreón.

A las siete de la noche el cañoneo es menos intenso y por nuestra parte cesa por completo Se recibe la noticia de que una partida como de doscientos voluntarios federales han salido huyendo rumbo a San Pedro de las Colonias. También se sabe que por la fundición escapan varias partidas.

8 p. m. Cesa el fuego en toda la línea; y uno que otro tiro se escucha en el centro de la Ciudad. Los Generales Villa y Ángeles se retiran a descansar por breve tiempo; pero sus oficiales y escoltas están listos para entrar en acción en cuanto sea preciso. Durante el día, 24 prisioneros han sido traídos a Gómez Palacio. Se es trata con todo género de consideraciones. Al comenzar la noche, varios soldados del ala izquierda logran entrar hasta el mercado de Torreón, surtirse de algunas provisiones y volver a su campamento, satisfechos con salir airosos de su temeridad.
 
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